Todo sobre el cuidado de los cactus

Cuidados de los cactus
Cuidados de los cactus

Los cactus son más probable que mueran por exceso de cuidado que por cualquier otro motivo, así que tendrá que aprender a desatenderlas un poco, lo que les vendrá muy bien, requieren un mínimo de atención. Para el cuidado de los cactus es necesario los elementos indispensables para su supervivencia como es el agua, el aire, la luz y el calor.

Estos cuatro elementos son indispensables para la vida del cactus y son absolutamente interdependientes. A continuación, te daremos una serie de pautas de como cuidar un cactus.

Debido a que este tipo de plantas almacena agua, no requiere mayor mantenimiento. En sí cada planta tiene sus propias necesidades, pero existen algunas pautas comunes para los cuidados de un cactus:

EL AGUA

Es importante que el recipiente en que se encuentre el cactus, tenga orificios de drenaje, de ser así se debe regar la planta de forma abundante una vez a la semana (Ver más información aquí). En cambio, si el recipiente no tiene orificios de drenaje, se debe regar moderadamente tratando de humedecer el sustrato, teniendo en cuenta que no debe acumularse el agua en el fondo de ésta, ya que se corre el riesgo de que la planta se pudra. Es importante que la tierra se seque entre un riego y otro.

La función principal del agua es disolver los elementos minerales del suelo, asegurar la regulación térmica del cactus y participar en la elaboración de la clorofila.

El agua circula en el cactus en forma de savia no elaborada desde la raíz hasta las hojas, y vuelve a la raíz o a los órganos de almacenamiento en forma de sabia elaborada. La falta de agua en el cactus hace que la planta se marchite, esto puede ser temporal o permanente si la falta de agua continúa.

LA LUZ

La luz es indispensable para las plantas, un cactus sin luz se marchita y muere, por lo que se debe exponer a la luz solar pero de forma indirecta, aunque algunas de ellas soportan la exposición directa a los rayos del sol, pero se debe hacer de forma gradual para que se adapten. En todo caso lo ideal es que se exponga en un lugar donde la alcancen indirectamente los rayos solares.

También puede ocurrir que la luz sea insuficiente, es decir, que la planta necesite más luz, entonces, suele presentarse algo a lo que se le denomina etiolación; que es cuando alargan su tallo hacía un lado buscando la luz. 

Como norma general, se puede decir que los cactus que poseen pelos y espinosidad fuerte y cerrada, requieren de mucho sol. Por el contrario, las especies con pocas espinas requieren cierto sombreado. El lugar donde se ubiquen los cactus debe estar muy iluminado, se debe aclarar que iluminado no es lo mismo que el sol directo cuyos rayos son a veces mortales.

La función de la luz es que la planta asegura la asimilación clorofílica, regulado su crecimiento por medio del proceso de la auxina que es la hormona de crecimiento de la planta.

EL CALOR

El calor es el complemento de la luz, de hecho, la intensidad luminosa del sol es la que transmite el calor al cactus. Sin calor la vida vegetal se detiene, este elemento es necesario para el crecimiento de las plantas.

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